Feliz 2016¡¡¡

Mis mejores deseos para este nuevo año que va a nacer. Sed felices¡¡¡

 

2016

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“Enseñar Filosofía a los 6 Años”

Anthony Grayling: «Hay que enseñar a los niños Filosofía desde los seis años»

El conocido filósofo británico, escritor y fundador del New College of the Humanities de Londres defiende la importancia de la presencia cuanto antes de esta asignatura en las aulas para enseñar a pensar. Fundador del New College of Humanities de Londres, escritor y editor de más de treinta libros, columnista de los prestigiosos «The Guardian» y «The Times», y también miembro del Foro Económico Mundial. Si con alguien es obligado hablar sobre el bien, el sentido de la existencia y la importancia de la filosofía en la educación, es con Anthony Grayling, que acaba de pasar por Madrid para impartir una charla a los alumnos del King’s College.

-¿Cuándo hay que empezar a enseñar Filosofía en las aulas?

-Desde el principio. A los seis años se puede enseñar a pensar a un niño de una manera filosófica. Podemos ir a clase y preguntarles a los pequeños ¿Dónde está el agujero cuando te comes el dónut? Y que busquen diferentes respuestas a través del razonamiento; así comenzarán a entender la importancia de cuestionarse las cosas que no son tan obvias. La Filosofía debería ser obligatoria en la escuela porque nos hace reflexionar sobre el sentido del ser humano, de la sociedad y de nuestro lugar en el mundo. Otra cosa es que sepamos explicarla bien y que inspiremos a los estudiantes. Los ingleses tenemos un dicho: puedes llevar el caballo al agua, pero no puedes hacerle beber». Ese es el problema, ser capaces de que aprecien la importancia que tiene la Filosofía para sus vidas

-Pero… ¿a nivel laboral, merece la pena estudiar Filosofía?

-Cuando hablamos con empresarios, como hacemos en el New College, nos dicen que les gustan los filósofos porque son gente que saben pensar, que pueden gestionar problemas complejos y encontrar soluciones creativas. Un máster en Filosofía puede ser muy rentable para un graduado en Derecho, Marketing o Periodismo, o para profesores. En cualquier caso, la Filosofía se centra en el pensamiento, en la fuerza de los argumentos, en ser capaz de entender los puntos de vista de otro, no en los procesos productivos. En su ensayo sobre la Ilustración, Kant dice que en todas partes oye decir al recaudador de impuestos, «paga»; al policía, «obedece»; y al sacerdote, «cree». Pero no oye a nadie decir, «piensa». Una vez que empezamos a pensar, comenzamos a ser independientes y a ser capaces de ver a los demás como realmente son.

-¿Y cómo somos?

-Fundamentalmente buenos, y es fácil de demostrar. ¿Por qué todos los periódicos hablan de guerras, asesinatos, conflictos y otras terribles noticias? Porque es noticia. Porque no es lo normal. Porque lo normal es que haya millones de buenas cosas que pasen en el mundo cada segundo.

-¿Cuál es el sentido de la vida?

-El que tú quieras para tu vida. Hay que desterrar la falsa premisa de que hay un sentido para todos. Sócrates decía que la vida que merece la pena es la que tú has pensado y la que tú has elegido. Porque amas la música, a los animales, las montañas, la pintura, la escritura… Las cosas profundas son muy simples, aunque a veces no son fáciles de conseguir porque hay que vencer mucho obstáculos. Pero esto hace la vida como un poema, que puede ser muy hermoso incluso a pesar de tener que someterse a la métrica.

-Si tuviese que salvar solo un libro para que la civilización empezase de nuevo, ¿cuál elegiría?

-«Ética a Nicómaco», de Aristóteles. Porque este libro, que habla del bien, tiene dos capítulos hermosos sobre la amistad. Si llegas a ser amigo de tus padres, de tus hijos, de tu pareja… tu vida será un éxito. La amistad es uno de los logros más completos que puede conseguir el hombre en su vida. Es una de las dos claves de la felicidad. La otra es la creatividad.

Caja de Sorpresas

“La vida es una caja de sorpresas que llenamos con nuestros recuerdos y experiencias, con los aromas de lo que no queremos olvidar y con los silencios que preferimos guardar, pero nunca confundas mi silencio con ignorancia, mi calma con aceptación o mi amabilidad con debilidad. Ser bueno, no es sinónimo de ser idiota, por el contrario es una virtud que los idiotas no entienden”.

El lector olvidado